The Lost World: Jurassic Park 1997.
De capitalista a ecologista.
El sueño de Jhon Hammond está roto, el parque fue un fracaso, fracaso que se ocultó bajo una montaña de burocracia y dinero de la empresa responsable. InGen ha movido toda su maquinaria sus abogados y su poder adquisitivo en silenciar las muertes de la película pasada y mantener su desgracia fuera del ojo público, pero no todos los supervivientes del incidente del 93 están bajo el paraguas de la empresa que logró revivir a los dinosaurios, un puñado de especialistas sobrevivió y uno de ellos había intentado dar a conocer el peligro que el poder genético podría desatar en el mundo moderno, el doctor Ian Malcom, nuestro carismatico fisico interpretado por el actor Jeff Goldblum, luego de un incidente playero con unos Procompsognathus vemos como el doctor Malcom es convocado por un ya muy enfermo Jhon Hammond la edad ha hecho mella en él y por su condición InGen se escapa de sus manos, todo el entramado empresarial está ahora bajo el mando de un consejo de accionistas dirigido por el sobrino de Hammond, Peter Ludlow.
En su afán por rescatar algo de su legado Hammond organiza una expedición para documentar el sitio B o isla Sorna, la isla donde criaba y diseñaba los animales que luego viajarán a las instalaciones del parque en la isla Nublar o sito A. En el sitio B, no hay alambradas, es un espacio agreste donde los animales des-extintos vagan a su gusto y se desarrollan como lo hubieran hecho hace más de 65 millones de años. Hammond desea salvar a los animales del hambre corporativa de su propia empresa apoyándose en el ojo público, Malcom naturalmente no desea exponerse, menos después de lo que vivió en el 93 en la isla Nublar, pero al saber que su novia ya estaba en la isla encaró el reto con el propósito de rescatar a su pareja. La doctora Sarah Harding, paleontóloga y etóloga de grandes carnívoros africanos, encarnada por la talentosa Julianne Moore, es una académica de campo al uso, real y versátil, hábil e inteligente, con valores y el corazón bien puesto y una mente bien amoblada.
Esta película fue la primera de la saga en introducirnos un archipiélago que incluye tanto a Nublar como a Sorna, un grupo de islas con mala fama entre los locales por ser altamente peligrosas, aumentando aún más el mito de las consecuencias de la des extinción liderada por Ingen, las islas infames islas son conocidas como. Las cinco muertes.
Desde siempre tuve en alta estima como represento la paleontología a los profesionales en estas primeras películas, personajes con matices sutiles pero academicos apasionados, ídolos que de cierta forma me inspiraron a hacer la carrera de biología y cuánto proyecto o diplomado de paleontología con una sonrisa.
Hora de casar o ser cazado.
Mientras el equipo de Hammond documenta la fauna de la isla Sorna los tentáculos de InGen caen como una horda invasora, Peter Ludlow, encarnado por el actor Arliss Howard, lidera una expedición de extracción junto con el mejor antagonista de toda la franquicia, el villano que personalmente más respeto, el cazador furtivo Ronald Tembo, encarnado por el actor Pete Postlethwaite, no hay escena mediocre de este personaje, es metódico, frío, carismático y tiene un objetivo tan concreto como fantástico, cazar a un Tiranosaurio, un macho adulto, desea coquetear con la muerte misma y eliminarla.
Toda la isla ha sido colonizada por los dinosaurios, las llanuras son propiedad de los grandes herbívoros, nuevos dinosaurios aparecieron en pantalla, los colores Stegosaurus, los Procompsognathus pequeños pero letales en grupo, el poderoso Pachycephalosaurus, el reptil gigante de asia, Mamenchisaurus, manadas de Parasaurolophus y Gallimimu, el área central de la isla es propiedad de los depredadores, Velociraptores gregarios y una pareja de poderosos Tyrannosaurus y su cría.
Progenitores furiosos.
El objetivo de Ronald pone en grave peligro a todos en la isla, en su ambición por cazar a un Tyrannosaurus secuestra y lesiona a la cría de los dos reyes de Sorna, el polluelo es rescatado por la Doctora Harding y Nick Van Owen, interpretado por el actor Vince Vaughn, Nick es el fotógrafo de la expedición de Hammond pero también es un activista sin miedo a ensuciarse las manos, al ver al equipo de caza de Ludlow y Tembo, Nick dirige el sabotaje del campamento de Ingen, dejándolos sin medios para comunicarse con el exterior de la isla.
Al salvar a la cría de Tyannosaurio o “Junior”, como muchos fanáticos lo bautizamos jocosamente, la atención de ambos padres se dirige hacia el equipo de Hammond, con fatales resultados y dos Tyannosaurios furiosos eliminando el convoy de investigación con todo y radio, en una escena tensa e impactante donde somos testigos de lo poderosos que pueden llegar a ser los reyes de Sorna.
Ambos equipos quedan aislados, ahora deben hacer causa común para salir de quizá el lugar más peligroso en el planeta, aún hay algo de armamento para defenderse pero cuando estás en el territorio de los dinosaurios, juegan en desventaja.
Vuelve la pesadilla.
Nuestros amados velociraptores vuelven a irrumpir en escena, sus terrenos de caza rodean el único complejo con energía suficiente para hacer un llamado radial al exterior, los soberanos de Sorna no les perdieron el paso y en pos de defender su territorio ambos Tyrannosaurios empujaron en plena madrugada a todos los personajes humanos, algunos cayeron antes las fauces inmisericordes, pero la mayoría entraron en el pastizal de los ladrones veloces.
La carnicería está asegurada, en la primera película solo nos teníamos que preocupar de tres velociraptores pero aquí es una manada completa difícil de cuantificar aun viendo varias veces la película, ni los rifles ni los mercenarios hicieron diferencia, al final contados sobrevivientes lograron salir, pero Ludlow no se fue sin las manos vacías, logró apresar a un Tyrannosaurus y a Junior, gracias a las habilidades de Tembo, quien decide irse por la puerta trasera de la historia rechazando mas trabajos suicidas su sed de sangre y muerte llegó a su tope en Sorna, ya había coqueteado con la muerte por demasiado tiempo.
Incursión en San Diego.
EL último acto es básicamente la última patada de ahogado de Peter Ludlow en conseguir salvar Ingen, el plan detrás de la invasión en Sorna era sacar los animales al continente, solo cuenta con un Tyrannosaurus adulto y su cría, pero aun con solo eso se arriesga a intentarlo, jugar a ser dios nunca sale gratis, aun siendo un millonario dueño de una de las empresas más poderosas del mundo puede escapar del karma. El tyrannosaurio escapó de su confinamiento, y sembró el caos en la ciudad de San Diego.
En medio de su confusión deshidratación, hambre y la urgencia de encontrar a su cría el Tyrannosaurus captivo devastó San Diego durante una noche entera, se bebió una piscina, devoró un perro, y varios transeúntes antes de ser interceptado por el Doctor Malcom y la Doctora Harding ambos emplearon a Junior para volver a desplazar a su progenitor al puerto y así volver a sedar al colosal depredador y enviarlo de vuelta a Sorna lo antes posible.
Hasta este momento en la franquicia nunca se había explorado el choque de el mundo prehistórico y aislado de las islas de InGen y el mundo moderno, tema que volvería a repetirse momentáneamente en futuras entregas, aunque fue una incursión corta las escenas fueron espectaculares.
Pese a ser inferior en impactó a la primera entrega por varios fallos de guión y huecos en la trama, El mundo perdido sigue siendo una joya de la ciencia ficción moderna, rescata varios personajes de las novelas centrándose en parte en la trama del segundo libro de Michael Crichton aunque debo decir que difiere aún más de la historia que adapta en comparación de la primera película de la saga jurásica.
Espero disfrutar de esta humilde reseña.
Alan Leo Garnet.
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